Hirabami
Hirabami se mantiene en el aire y pasa del suelo al cielo. Vigila las garras de la cola; gestiona bien esos ataques para abrir un contraataque. Rompe la membrana del cuello para bajar su guardia en vuelo; golpea la herida de esa membrana para derribarlo. Si se unen extras, un Cápsula boñiga los aparta para que un cazador pelee contra uno solo.